En cada coche moderno se esconde un ordenador avanzado que dirige constantemente el funcionamiento de toda la unidad de potencia. Hablamos de la unidad de control del motor, comúnmente conocida como ECU (Engine Control Unit) o ECM (Engine Control Module). Es este módulo el que decide la dosis de combustible, el ángulo de avance del encendido, la presión de sobrealimentación y la comunicación con otros sistemas del vehículo.
Cuando este corazón electrónico deja de latir, el coche se convierte en un trozo inútil de metal. Una de las averías más comunes y graves es la unidad de control del motor quemada. ¿Qué lo provoca exactamente, cómo reconocer esta avería y por qué invertir en una pieza de desguace segura es el mejor camino para recuperar el funcionamiento del coche? Encontrarás las respuestas a continuación.